viernes, 5 de noviembre de 2010

Gacetilla de Prensa

La Fundación M. Mangano invita al acto en el cual la Municipalidad de La Plata declarará “personas destacadas” a los jugadores de Estudiantes de La Plata Campeones del Mundo en 1968, que se llevará a cabo el día 10 de noviembre del corriente, el Salón Dorado del Palacio Municipal a las 18 hs. El mismo día a las 17 hs.en ese lugar, la Fundación, conjuntamente con el Club Estudiantes de La Plara, agasajarán a los jugadores, cuerpo técnico y colaboradores de la legendaria “Tercera que mata”, base del equipo de Estudiantes de La Plata campeón del mundo en el año 1968.- La entrada es libre y gratuita. SE AGRADECE SU DIFUSIÓN 

martes, 31 de agosto de 2010

Entrevista a "Cacho" Malbernat


Siguiendo con el método utilizado con el Sr. Kistenmacher, reproducimos a continuación una entrevista realizada al Sr. “Cacho” Malbernat, en la cual mantenemos el mismo estilo periodístico utilizado previamente.


Nombre completo
Oscar Miguel Malbernat

Fecha y Lugar de Nacimiento
2 de Febrero de 1944, La Plata

¿Hubo en su familia un vínculo anterior al suyo con el Club Estudiantes?
De no ser así, ¿cómo conoce a Estudiantes?

No hubo ningún vínculo; lo conozco porque antes estaba con el Club vecino y me vinieron a buscar de Estudiantes, “gracias a Dios”.
Con el fútbol amateur me vinculo a partir del fútbol infantil. A diferencia de ahora, mi Padre no sabía que yo iba a jugar a torneos o iba a escondidas, jugando hasta 3 partidos en una noche hasta que caigo con un equipo que trabajaba para Estudiantes, “La Garita” se llamaba y desemboco en Estudiantes.
Incluso yo en 9na no jugaba, me fui, estaba en el Colegio San José…y dije bueno se acabó, no voy más. En ese momento vinieron unos delegados a hablar con mi papá y volví a Estudiantes. Volví y debuté en divisiones inferiores jugando contra Gimnasia y ganamos. A partir de ahí, yo tendría 16 años, quedé enganchando con el Club

¿En qué año y en calidad de qué ingresó al Club?
Y… con 15 años; en el año 1959. En calidad de jugador de Divisiones Inferiores aunque ya estaba anotado. Ahí empecé a conocer a Verón, a Flores, a Pachamé… que éramos todos de la misma división.

¿Cómo recuerda sus días en Estudiantes?
Felices.
Mi padre falleció cuando tenía 17 años (y lo digo porque siempre hay cosas que te marcan) y me agarró en una edad difícil. De clase media aunque nunca sufrimos la pobreza porque éramos de familia trabajadora; teníamos nuestra casa gracias al sacrificio de mi papá... yo estaba en el San José como jugador de Inferiores. Por eso fue importante porque me sentí muy respaldado por los Delegados de Estudiantes. Eso me marcó mucho en mi vida.
Todo lo que vino después, los recuerdos, ser un equipo ganador, con Ignomiriello y “la tercera”; nosotros, los de la división del 44 fuimos una generación que siempre peleaba campeonatos…
Entretanto estudiaba Odontología y trabajaba en el Hipódromo “por reunión”, o sea por carrera; y aprovechaba para estudiar. Iba ahí sábados y domingos, estudiaba, pero eso me privaba de que yo pudiera jugar en divisiones inferiores por eso me dieron una beca; y mi madre estaba preocupada. La beca era 3 veces más de lo que yo ganaba en el Hipódromo por lo que pedí una licencia sin goce de sueldo y terminé quedando en Estudiantes.
Por eso te digo que de Estudiantes tengo que ser agradecido porque me ayudó para yo estudiara aunque después ya no lo podía hacer porque en Odontología había cursar, se me complicaba…quise ser odontólogo y terminé siendo jugador de fútbol…

¿Qué anécdota recuerda como significativa de esa época?
Y hay varias… pero las que más se llevan en el recuerdo es cuando hacíamos giras; fuimos a Chile y a Centroamérica. Cuando posteriormente dirigí en Chile vi los lugares donde habíamos estado y me parecía mentira pensar que habíamos estado allí.
Pero anécdotas hay muchas sobre todo porque fuimos un equipo que ha conseguido muchos logros y vivíamos en una armonía muy especial. Vivimos el Country desde el inicio…por eso no quiero contar alguna en especial porque para mí mi vida fue rodeada de anécdotas, recuerdos, gratitudes que me dio el Club. Hubo ingratitudes pero al ser un equipo que jugó 10 finales, de las cuales ganamos 6, no nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo.
Lo que sí debo destacar es que el predio del Country, único en el mundo por su extensión y comodidades, se la debemos a Mangano y a quienes lo acompañaron, a los técnicos que tuvimos, a los compañeros que tuve… Autoridades, técnicos y jugadores formamos un grupo con los resultados que se vieron y a mí me tocó integrarlo.
Fui una parte de la historia que nos marcó para toda la vida…
En un momento que estaba “enojado” con algún dirigente (los dirigentes van y vienen, el Club queda) me acuerdo que se festejaba el aniversario del Club y yo estaba renegado. Iba caminando por calle 12 y yo, enojado como estaba, me topo con alguien que me dice “uds. los de Estudiantes tienen un… son capaces de ganar de la Supercopa” y ahí me dí cuenta que tenemos un sello que, por más que reneguemos del Club, tu historia está ligada a él.
Con eso concluí –como anécdota- que naciste en el Club, sos del Club pero tampoco te sientas dueño del Club. Eso me hizo volver a tierra. O sea, somos parte de la historia del Club, nada más…

¿Cuál cree que ha sido el legado que Estudiantes ha dejado en su vida?
Continuar esta historia, protegerla; la frase “que nadie se crea dueño del Club”. La transparencia. Yo me pude haber equivocado, pude haber tenido defectos como todo ser humano, pero hay que tener transparencia con el Club que siempre lo fue con nosotros. Privilegiar eso y la idoneidad que es lo que hay que transmitir de generación en generación; Sebastián (Verón) lo transmitirán a los que vienen; Camino, Gugnalli, Sabella, Tramma, a ellos; yo respeté a los Infante, Pellegrina; ésa es la continuidad histórica que no hay que dejar. Tenemos buenos dirigentes y todos hacemos las patas de base del Club…

jueves, 26 de agosto de 2010

Nota Publicada por el diario Ole


DE FRENTE
Este gran ciclo merece otra vuelta olímpica
Sergio Maffei smaffei@ole.com.ar
26-08-2010





Más allá del resultado final, que es bueno, que deja la final abierta, hay que ver cuántos equipos son capaces de jugar en la altura como lo hizo Estudiantes. Si algo tiene este equipo es solidaridad, compromiso, entrega, alma y una sensación de que nunca te va a dejar mal parado. Ni siquiera después de un arranque malo, extraño, con goles impropios de este Estudiantes. ¿Cuánto hacía que este equipo no recibía dos goles en los primeros 20 minutos? Si llevaba sólo ocho recibidos en los últimos 18 partidos y en ningún caso más de uno, hay que decir que ante esa situación, igual salió adelante, se repuso, casi que controló el resto del partido y cuando todos esperaban el aluvión de Liga aprovechando los 2.850 metros de altura y el desgaste del visitante, el que terminó llegando a posición de gol, con gente volcada en ataque, fue Estudiantes. Liga desapareció en el segundo tiempo y eso abre la esperanza.

Si entraba la de Pérez, en el final del primer tiempo, era otra historia. Pero nada hay que reprocharle a Enzo, ni a la Bruja, ni al Chino, ni a todos. Justo que ahora no se cuenta el maldito gol de visitante, Estudiantes hace uno que podría haber inclinado la serie. Pero aun así, es más que Liga. Ahora es cuestión de demostrarlo en la revancha, de ratificar que anoche sacó un buen resultado, que este gran ciclo merece otro título. En especial Alejandro Sabella. El técnico respeta la esencia de Estudiantes, su rica historia copera. Se arregla con lo que hay, no pone excusas. Con muchas bajas para esta primera final hizo un partido dignísimo. Con el equipo del semestre pasado, Sabella podría haber armado otra cosa muy diferente. Pero igual supo presentar un equipo batallador, aguerrido, corajudo.

Para el final, aplauso y medalla para el Chapu Braña. Corre por dos, juega por varios. Ayer volvió a ser el alma, el que permite levantar la cabeza. Contagia, hace que sus compañeros se vayan con la frente alta. Marca el camino que deberán serguir en la revancha.

domingo, 22 de agosto de 2010

Entrevista a Jorge Kistenmacher.


La Fundación M. Mangano les ofrece una de las últimas entrevistas realizadas al inolvidable Jorge Kistenmacher en el mes de Mayo de 2009.

Con una etapa previa dedicada al atletismo, fue el preparador físico de Estudiantes de La Plata durante la era Zubeldía, época en la que el club platense obtuvo los logros más importantes de su historia futbolística.
Se lo considera un auténtico innovador en los métodos de entrenamiento futbolístico desde la década de 1960, líneas disciplinarias que hacían hincapié en la educación física, las prácticas diarias en horario matutino, las concentraciones previas a los partidos y los rigurosos planes nutricionales para cada uno de los deportistas.

¿Hubo en su familia un vínculo anterior al suyo con el Club Estudiantes?
De no ser así, ¿cómo conoce a Estudiantes?


- No. Yo vine a estudiar a La Plata la carrera Agronomía. No me gustó e ingresé a Ingeniería. Como tampoco me gustó me fui a Buenos Aires porque mi hermano estaba estudiando Educación Física y fui a estudiar allá el Profesorado. En San Fernando quedé como profesor por muchos años.
A Estudiantes vuelvo porque yo practicaba atletismo; en este Club fui Campeón de vallas, salto en largo, triple, decatlón.


¿En qué año y en calidad de qué ingresó al Club?

- Entro a Estudiantes como atleta donde fui campeón. Como Europa estaba en guerra, íbamos a Montevideo donde representé a Argentina y a Estudiantes muchas veces allí.


¿Cómo recuerda sus días en Estudiantes?

- Fueron mis primeros días acá dado que había llegado a estudiar a la Ciudad de La Plata; en Estudiantes inicié mi carrera como deportista y profesor.
Estudiantes fue el primer equipo que trabajó organizadamente. Hicimos muchas cosas; yo como profesor de educación física introduje nuevos conceptos a los entrenamientos lo que hizo que en fútbol fuéramos campeones del mundo. Mis viajes por Europa me permitieron acceder a técnicas de atletismo que las traje acá. Mis modelos fueron en general ingleses.


¿Qué anécdota recuerda como significativa de esa época?

- En ese momento no había profesión de entrenador. Todo lo que existía eran ex jugadores de fútbol que trabajan con esa disciplina y fui uno de los primeros en trabajar con Estudiantes (luego lo hice con Peñarol donde clasifiqué a 2 equipos campeones del mundo. Uno en Japón y otro en Inglaterra). Pero mi felicidad mayor es por haber sido un gran deportista de Estudiantes antes que entrenador.



¿Cuál cree que ha sido el legado que Estudiantes ha dejado en su vida?

- Todos los méritos deportivos por haber representado a Estudiantes.
Quise mucho al Club, le dediqué mucho tiempo y todos los viajes y los triunfos fueron gracias a Estudiantes. Estoy muy agradecido.
Ojalá Estudiantes siga celebrando muchos campeonatos como tuvo hasta ahora.