
Nombre completo
Oscar Miguel Malbernat
Fecha y Lugar de Nacimiento
2 de Febrero de 1944, La Plata
¿Hubo en su familia un vínculo anterior al suyo con el Club Estudiantes?
De no ser así, ¿cómo conoce a Estudiantes?
No hubo ningún vínculo; lo conozco porque antes estaba con el Club vecino y me vinieron a buscar de Estudiantes, “gracias a Dios”.
Con el fútbol amateur me vinculo a partir del fútbol infantil. A diferencia de ahora, mi Padre no sabía que yo iba a jugar a torneos o iba a escondidas, jugando hasta 3 partidos en una noche hasta que caigo con un equipo que trabajaba para Estudiantes, “La Garita” se llamaba y desemboco en Estudiantes.
Incluso yo en 9na no jugaba, me fui, estaba en el Colegio San José…y dije bueno se acabó, no voy más. En ese momento vinieron unos delegados a hablar con mi papá y volví a Estudiantes. Volví y debuté en divisiones inferiores jugando contra Gimnasia y ganamos. A partir de ahí, yo tendría 16 años, quedé enganchando con el Club
¿En qué año y en calidad de qué ingresó al Club?
Y… con 15 años; en el año 1959. En calidad de jugador de Divisiones Inferiores aunque ya estaba anotado. Ahí empecé a conocer a Verón, a Flores, a Pachamé… que éramos todos de la misma división.
¿Cómo recuerda sus días en Estudiantes?
Felices.
Mi padre falleció cuando tenía 17 años (y lo digo porque siempre hay cosas que te marcan) y me agarró en una edad difícil. De clase media aunque nunca sufrimos la pobreza porque éramos de familia trabajadora; teníamos nuestra casa gracias al sacrificio de mi papá... yo estaba en el San José como jugador de Inferiores. Por eso fue importante porque me sentí muy respaldado por los Delegados de Estudiantes. Eso me marcó mucho en mi vida.
Todo lo que vino después, los recuerdos, ser un equipo ganador, con Ignomiriello y “la tercera”; nosotros, los de la división del 44 fuimos una generación que siempre peleaba campeonatos…
Entretanto estudiaba Odontología y trabajaba en el Hipódromo “por reunión”, o sea por carrera; y aprovechaba para estudiar. Iba ahí sábados y domingos, estudiaba, pero eso me privaba de que yo pudiera jugar en divisiones inferiores por eso me dieron una beca; y mi madre estaba preocupada. La beca era 3 veces más de lo que yo ganaba en el Hipódromo por lo que pedí una licencia sin goce de sueldo y terminé quedando en Estudiantes.
Por eso te digo que de Estudiantes tengo que ser agradecido porque me ayudó para yo estudiara aunque después ya no lo podía hacer porque en Odontología había cursar, se me complicaba…quise ser odontólogo y terminé siendo jugador de fútbol…
¿Qué anécdota recuerda como significativa de esa época?
Y hay varias… pero las que más se llevan en el recuerdo es cuando hacíamos giras; fuimos a Chile y a Centroamérica. Cuando posteriormente dirigí en Chile vi los lugares donde habíamos estado y me parecía mentira pensar que habíamos estado allí.
Pero anécdotas hay muchas sobre todo porque fuimos un equipo que ha conseguido muchos logros y vivíamos en una armonía muy especial. Vivimos el Country desde el inicio…por eso no quiero contar alguna en especial porque para mí mi vida fue rodeada de anécdotas, recuerdos, gratitudes que me dio el Club. Hubo ingratitudes pero al ser un equipo que jugó 10 finales, de las cuales ganamos 6, no nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo.
Lo que sí debo destacar es que el predio del Country, único en el mundo por su extensión y comodidades, se la debemos a Mangano y a quienes lo acompañaron, a los técnicos que tuvimos, a los compañeros que tuve… Autoridades, técnicos y jugadores formamos un grupo con los resultados que se vieron y a mí me tocó integrarlo.
Fui una parte de la historia que nos marcó para toda la vida…
En un momento que estaba “enojado” con algún dirigente (los dirigentes van y vienen, el Club queda) me acuerdo que se festejaba el aniversario del Club y yo estaba renegado. Iba caminando por calle 12 y yo, enojado como estaba, me topo con alguien que me dice “uds. los de Estudiantes tienen un… son capaces de ganar de la Supercopa” y ahí me dí cuenta que tenemos un sello que, por más que reneguemos del Club, tu historia está ligada a él.
Con eso concluí –como anécdota- que naciste en el Club, sos del Club pero tampoco te sientas dueño del Club. Eso me hizo volver a tierra. O sea, somos parte de la historia del Club, nada más…
¿Cuál cree que ha sido el legado que Estudiantes ha dejado en su vida?
Continuar esta historia, protegerla; la frase “que nadie se crea dueño del Club”. La transparencia. Yo me pude haber equivocado, pude haber tenido defectos como todo ser humano, pero hay que tener transparencia con el Club que siempre lo fue con nosotros. Privilegiar eso y la idoneidad que es lo que hay que transmitir de generación en generación; Sebastián (Verón) lo transmitirán a los que vienen; Camino, Gugnalli, Sabella, Tramma, a ellos; yo respeté a los Infante, Pellegrina; ésa es la continuidad histórica que no hay que dejar. Tenemos buenos dirigentes y todos hacemos las patas de base del Club…
